Un cigarrillo recién consumido, aun humeante, aplastado sobre el plato, un baso vació, hielos derritiéndose, el amargo olor de tu ausencia y la huella de tus besos, mi adicción, el placer que me hace falta. Me froto las manos, se acelera mi respiración, mi corazón se ahoga, y mis ojos fuera de órbita… te necesito… te deseo… debo calmar esta angustia, debo sentir el calor de un beso tuyo, una lagrima no es suficiente, eso no te trae hasta aquí ¿por qué?
Es ese maldito reloj que no avanza, que no retrocede, sino que solo ahí esta, quieto aguardando mi desesperación… me observa llamarte, me oye gritarte, pero insuficiente son mis ansias y la lastima para conmoverlo, parece sonreír…
El mar entre tu y yo es merecedor de mi odio, mi desprecio… la agonía, la siento pasar o la siento asfixiarme. ¿Cómo sobornar al tiempo? ¿Cómo secar ese mar? ¿Cómo consolar mi alma?
Las caricias brindadas, tu mirada, en profunda tranquilidad, me acompañan cada segundo como anhelando mi paz… yo solo debo imaginar tu voz, solo debo escuchar tu corazón a distancia, que al estar lejos palpita mas fuerte para ser la música que endulza mis días.
Esa armonía que me regalas, eso es lo que pido en tu ausencia… es lo que necesito me envíes mientras te espero, tus besos… la droga de mis labios, el vicio que me transforma a tu amante… tus besos el pecado de mi alma.
Esta noche volveré a dormir en soledad, esta noche te volveré a llorar, y sollozando como una pequeña, cerrare mis ojos para verte ahí en mi pensamiento aguardando nuestro momento.
Es ese maldito reloj que no avanza, que no retrocede, sino que solo ahí esta, quieto aguardando mi desesperación… me observa llamarte, me oye gritarte, pero insuficiente son mis ansias y la lastima para conmoverlo, parece sonreír…
El mar entre tu y yo es merecedor de mi odio, mi desprecio… la agonía, la siento pasar o la siento asfixiarme. ¿Cómo sobornar al tiempo? ¿Cómo secar ese mar? ¿Cómo consolar mi alma?
Las caricias brindadas, tu mirada, en profunda tranquilidad, me acompañan cada segundo como anhelando mi paz… yo solo debo imaginar tu voz, solo debo escuchar tu corazón a distancia, que al estar lejos palpita mas fuerte para ser la música que endulza mis días.
Esa armonía que me regalas, eso es lo que pido en tu ausencia… es lo que necesito me envíes mientras te espero, tus besos… la droga de mis labios, el vicio que me transforma a tu amante… tus besos el pecado de mi alma.
Esta noche volveré a dormir en soledad, esta noche te volveré a llorar, y sollozando como una pequeña, cerrare mis ojos para verte ahí en mi pensamiento aguardando nuestro momento.



